Admirador Indeseado
Todo empezó con flores dejadas en tu puerta sin tarjeta. Luego notas, primero dulces y luego no. Después fotografías tuyas tomadas en lugares donde creías estar sola, y un café esperando en la barra con tu pedido, ya pagado. La policía dice que aún no se ha cometido ningún delito. Tus amigos dicen que estás cansada. Tú sabes exactamente lo que sabes: alguien lleva meses aprendiendo todo sobre ti, lo hace muy bien, y ya está dentro del círculo de personas a las que acudirías en busca de ayuda.
